De las predicciones o dando un paseo con un mono aleatorio

Por todos es conocida la idea del paseo aleatorio, la cual defiende la idea de que el movimiento del mercado más bien que predecible es impredecible, o como acuñó el economista Burton Gordon Malkiel aleatorio, esto es, un loco que sale por la mañana de casa y no recorre dos días el mismo camino. Por años, esta teoría ha sido la que ha copado las instituciones y la mayor parte del sector académico. De hecho se aceptó como un dogma de fe, de tal forma que todo aquello que fuera en contra de esta idea o incluso demostrara con datos empíricos y constatables, la idea de que podemos encontrar ciertos patrones que se repiten en el tiempo, haciendo de el mercado (aunque solo sea puntualmente) algo más predecible, eran vistos como simples casualidades que no merecían ser mencionados más allá de meras anécdotas.

Después de la publicación en 1973 de su obra “Un paseo aleatorio por Wall street” el periódico The Wall Street Journal decidió aplicar la idea que Burton Gordon lanzaba en su libro, por la cual defendía la idea de que una cartera elegida al azar no debería tener menor rentabilidad que una elegida por supuestos expertos. De ahí, se hizo el experimento de comparar una cartera elegida al azar, la cartera del mono (como si un mono con los ojos vendados tirara dardos para elegir una serie de acciones) contra una serie de fondos. ¿Resultado? A pesar de que inicialmente la cartera seleccionada por el “mono” batió al 85% de los fondos en los 14 años que duró el experimento los analistas profesionales pudieron ganar la partida, eso sí, por la mínima. ¿Lección? Los expertos parece que no tienen el don de ver el futuro.

Es por esto que la teoría de los mercados eficientes defiende la idea de que los precios lo descuentan todo, y es imposible poder sacar una ventaja sobre cualquier información presente. Teoría de los mercados eficientes con el mono a la cabeza: 1, aquellos que pensaban que el mercado es predecible: 0.

Un premio Nobel que se sumó a la irrelevancia de las recomendaciones de los expertos, y no precisamente un adepto de la teoría de los mercados eficientes,  fue Kahneman conocido por integrar en la economía aspectos de la psicología, remarcando la importancia que tienen los aspectos y sesgos psicológicos en los procesos de toma de decisión en el campo de las inversiones (pudiendo de esta forma reconocer ciertos patrones que se pueden repetir en el tiempo, esto es, algo que la teoría de los mercados eficientes negaba). Conocido es, por ejemplo, la teoría de la aversión a la pérdida en la que se comprobó como un individuo prefiere no perder 100 euros antes que ganar 100 euros, lo cual representa una asimetría en la toma de decisiones.

¿Qué aportó Kahneman  a la teoría de la “cartera del mono”? Después de estudiar las recomendaciones de 25 analistas durante 8 años, vio que no aportaban ningún valor añadido y no eran capaces de justificar con sus recomendaciones su supuesto conocimiento.

¿Conclusión? Podemos sacar varias. Cuidado con las recomendaciones de los llamados expertos. Ya hemos hablado de esto en otras ocasiones. Y en segundo lugar ¿merece la pena intentar adivinar la dirección del mercado? ¿No será mejor intentar reaccionar según se mueva este? Motivo por el cual si escuchamos que alguien plantea menos de dos escenarios para un determinado activo, acuérdate del mono. Probablemente tenga una mejor opinión. Ahora bien, ¿es posible ser rentable sin saber la dirección del mercado? ¿Es posible detectar una ineficiencia que nos haga poder aprovechar algunos movimientos del mercado? Amigo, te animo a que busques tu mismo la respuesta en este número de Hispatrading Magazine.